Kelly Slater será abuelo y revela por qué ya no extraña el Championship Tour

A los 54 años, el once veces campeón mundial Kelly Slater reparte sus días entre la familia, el surf y el golf. En una extensa conversación con Gracie Kramer, contó que no extraña la rutina del Championship Tour, recordó cómo vivió su salida del circuito y explicó por qué todavía disfruta competir en olas y eventos elegidos por él.

La salida de Kelly Slater del Championship Tour y el cambio familiar

La conversación publicada el 28 de octubre de 2026 empezó con una noticia personal: su hija mayor, Taylor, de 30 años, está casada y espera su primer hijo. Slater dijo que será abuelo en los próximos meses. A la vez, él y Kalani Miller crían a sus dos hijos pequeños, Tao Druku y Azumi Moon.

Ese presente familiar coincidió con el cierre de su etapa como competidor a tiempo completo. Slater explicó que llevaba varios años lidiando con lesiones, que le costaba encontrar ganas de surfear y que no estaba sosteniendo el nivel que esperaba de sí mismo. En 2024 no superó el corte de mitad de temporada y quedó fuera del Championship Tour.

La salida fue un golpe deportivo, pero también abrió un cambio de ritmo. Unos meses después, Miller quedó embarazada y Slater pudo acompañarla durante el embarazo y el nacimiento de su primer hijo con Miller. En la charla describió esa transición como un paso oportuno hacia una vida distinta, después de décadas organizadas alrededor del calendario competitivo.

Kelly Slater ya no extraña la rutina del circuito

Slater fue directo al hablar de la competencia: no extraña la vida de gira. Eso no significa que haya perdido el instinto competitivo. Dijo que, cuando entra a una serie, todavía puede concentrarse por completo y que disfruta ese estado; fuera del evento, no siente que necesite competir para estar bien.

Por eso no descarta volver a presentarse como invitado en algunos campeonatos. Mencionó Pipeline, Teahupo’o y Fiji entre los lugares a los que le gustaría regresar si se presenta la oportunidad. Su interés está en elegir fechas y olas que lo entusiasmen, sin volver a comprometerse con una temporada completa ni con la presión de sumar puntos para clasificarse.

La rutina cotidiana también cambió. Antes jugaba al golf entre tres y cinco días por semana y surfeaba cuando quería. Ahora entra al agua un par de veces por semana, durante una o dos horas, y juega al golf cada una o dos semanas. Contó que a veces intenta llegar al campo de práctica después de que sus hijos se duermen y que, aun así, encontró tiempo para viajar a Escocia y disputar un torneo de golf de una semana.

Qué sintió al ganarle a Gabriel Medina en Teahupo’o

La entrevista también vuelve sobre la actuación de Slater en el Tahiti Pro 2026. En segunda ronda superó a Gabriel Medina con 19,06 puntos —dos olas de 9,73 y 9,33— y avanzó a la siguiente fase. Terminó noveno, pero explicó que estaba conforme con el nivel que había mostrado antes de quedar eliminado. El resultado tuvo un significado personal: Medina lo había vencido en la final de Tahití de 2014, una derrota que todavía recordaba.

Slater describió dos estados mentales distintos frente a esa serie. Al comienzo sintió nervios y le costó calmarse: las olas estaban grandes, desordenadas y exigían decisiones rápidas. Después de cometer algunos errores, logró asentarse y sentirse cómodo en el agua.

También entendía que él y Medina llegaban con objetivos diferentes. Como invitado, Slater no tenía puntos de temporada que defender y podía buscar dos olas excepcionales. Medina, en cambio, seguía compitiendo por su lugar en el ranking. Slater observó que esa diferencia podía influir en cuánto arriesgaba cada uno: su propia prioridad era ejecutar una gran serie, sin calcular qué significaría para una campaña de varios eventos.

El estadounidense dijo que, cuando solo tiene una o dos oportunidades de competir en el año, puede cargar cada una con demasiada expectativa. Su manera de salir de esa presión es volver a lo que sí puede controlar: leer las olas, elegir bien y ejecutar. Esa idea le permitió disfrutar la serie, incluso sin convertir una buena actuación en una obligación de ganar el campeonato.

Surfing Latino ya había repasado su actuación en Teahupo’o a los 54 años y el debate que abrió su wildcard para el Tahiti Pro. La entrevista con Kramer suma ahora la perspectiva del propio Slater sobre lo que significa competir de manera ocasional, después de haber pasado más de tres décadas en el circuito.

Una carrera que ya no organiza toda su vida

La charla no presenta a Slater como alguien que haya dejado atrás el surf ni como un deportista que ya no quiera ganar. Lo que describe es otra relación con la competencia: mantiene el deseo de rendir cuando participa, pero dejó de hacer depender su identidad y su vida diaria de un calendario profesional.

Después de once títulos mundiales y una carrera que atravesó generaciones, el cambio que cuenta no pasa por una despedida definitiva. Pasa por decidir cuándo competir, qué olas todavía lo convocan y cuánto espacio quiere reservar para su familia y otros intereses. La posibilidad de volver a Pipeline, Teahupo’o o Fiji sigue abierta; la necesidad de recorrer una temporada completa, no.

Escuchá la entrevista completa

La conversación con Gracie Kramer dura 101 minutos y se publicó el 28 de octubre en Athletes After Hours. Ver el episodio original en YouTube o escucharlo en Apple Podcasts. La conversación también puede consultarse en la transcripción del episodio.