En el alto rendimiento, nada es casual. Ni siquiera la parafina.
Kelly Slater lleva más de tres décadas compitiendo al máximo nivel y, aun así, sigue obsesionado con los detalles. En un episodio de Stab in the Dark, el 11 veces campeón del mundo reveló su método personal para encerar una tabla: una técnica de tres capas pensada para lograr agarre firme, duradero y equilibrado. No se trata de poner más cera, se trata de cómo la construís.
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La base: textura antes que pegajosidad
Slater siempre comienza con una base coat. Para él, esa primera capa representa la mayor parte del trabajo. No busca que quede extremadamente pegajosa, sino que genere estructura. Aplica la parafina con movimientos circulares pequeños y presión constante hasta formar lo que él llama “beads”: las pequeñas bolitas que crean relieve. Esa textura es la base real del grip.
Sin relieve, la cera puede sentirse pegajosa, pero no necesariamente estable bajo presión.
La segunda capa: tracción controlada
Luego aplica una cera más sticky — como una FU Wax verde de verano o cool — que, según él mismo admite, puede ser “un poco demasiado pegajosa” por sí sola. Pero esa es justamente la función: sumar tracción.
La clave está en no exagerar la cantidad. Demasiada cera blanda puede terminar volviéndose “slick” o “slimy”, es decir, con esa sensación babosa que hace que el pie no termine de asentarse firme.
Slater busca el punto medio exacto entre adherencia y control.
La tercera capa: equilibrio y firmeza
La capa final es una cera más dura, aplicada de manera ligera. Esta última capa vuelve a aportar firmeza en la superficie, evitando que el conjunto se sienta excesivamente pegajoso o “como una babosa”, en sus propias palabras.
El resultado es una superficie con un leve endurecimiento arriba, pero que mantiene la adherencia necesaria para sesiones exigentes.
En resumen, su teoría se basa en:
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Base estructural con relieve.
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Capa intermedia más pegajosa.
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Capa final más firme para equilibrar.
Más ingeniería que ritual
Para muchos surfistas, encerar la tabla es casi automático. Pasadas largas, cubrir bien la superficie y al agua. Para Slater, es micro-ingeniería. La diferencia entre una tabla que responde con precisión y una que se siente inestable puede estar en detalles mínimos: textura, presión, combinación de ceras, espesor de cada capa.
Su método apunta a crear una superficie durable, antideslizante y que no se degrade rápidamente en sesiones intensas o en agua caliente.
Porque al final, el grip perfecto no es el más pegajoso.
Es el más equilibrado.