Por primera vez desde que el surf ingresó al programa olímpico, el Championship Tour de la WSL deja de ser la principal puerta de entrada a los Juegos Olímpicos. El sistema aprobado para LA28 redistribuye el poder competitivo, fortalece el rol del ISA y amplía la representación continental.
La International Surfing Association (ISA) confirmó oficialmente el sistema de clasificación para el surf en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, aprobado por el Comité Olímpico Internacional (COI). La competencia se disputará en Lower Trestles, una de las olas de alto rendimiento más consistentes del mundo, y marcará el tercer ciclo olímpico del deporte tras Tokio 2020 y París 2024.
Desarrollado a partir de los aprendizajes de los dos Juegos anteriores, el nuevo modelo busca garantizar que los surfistas con mejor rendimiento tengan oportunidades reales de clasificación, al mismo tiempo que refuerza la universalidad, uno de los principios centrales del movimiento olímpico. En términos prácticos, eso significa una redistribución clara del peso entre el circuito profesional y el sistema federativo internacional.
En LA28 competirán 48 surfistas, 24 hombres y 24 mujeres. Cada Comité Olímpico Nacional podrá clasificar un máximo de tres atletas por género, ampliando el límite anterior de dos. Este aumento permite mayor profundidad en las potencias tradicionales, pero el sistema incluye mecanismos estrictos para evitar cualquier acumulación excesiva de plazas.
La clasificación funciona bajo un esquema jerárquico. Los eventos de mayor prioridad asignan plazas primero y, si un atleta o un país obtiene cupos en más de una vía, conservará la plaza correspondiente al evento de mayor jerarquía, mientras que la otra será reasignada. El objetivo es mantener un proceso claro y equilibrado.
Menos cupos del CT y más peso del ISA
Uno de los cambios más relevantes es la reducción del peso del Championship Tour (CT) de la World Surf League (WSL). En Tokio 2020 y París 2024, una parte sustancial del field olímpico provenía del CT. En Los Ángeles 2028, el sistema reserva cinco plazas por género a través del ranking del CT, con un máximo de un surfista por país.
Además, se establece una condición clave: si no hubiera suficientes atletas elegibles en el corte previsto del ranking del CT, las plazas restantes se reasignarán mediante el ISA World Surfing Games 2028. En otras palabras, el circuito profesional sigue siendo una vía de élite, pero ya no define por sí solo el mapa olímpico.
En ese nuevo equilibrio, el ISA World Surfing Games se vuelve decisivo. En su edición 2028 otorgará diez plazas por género a los atletas mejor clasificados elegibles, también con límite de uno por país. Y para resolver empates, el sistema incluye un criterio técnico: el desempate se define por el puntaje total obtenido en la última serie disputada.
Clasificación continental, equipos, anfitrión y universalidad
A esto se suman las plazas continentales. Los Juegos Asiáticos 2026, los Juegos Panamericanos 2027 y el Campeonato Europeo 2027 otorgarán una plaza por género cada uno. Además, África y Oceanía tendrán una plaza por género a través del ISA 2027, siempre que el atleta finalice dentro del Top 25 general. Si ningún atleta alcanza ese estándar, la plaza se reasignará vía ISA 2028.
El sistema también contempla el cupo para el país que finalice como mejor equipo por género en el ISA 2026 y en el ISA 2027. Si el mismo país lidera ambas ediciones, la segunda plaza se asignará al siguiente equipo mejor clasificado. Y si una potencia ya alcanzó el máximo de tres atletas por género, cualquier plaza adicional será reasignada respetando ese límite: el techo de tres es absoluto.
Estados Unidos, como país anfitrión, tendrá garantizada una plaza por género si no clasifica por otras vías. También se contempla una plaza de universalidad por género destinada a países con menor desarrollo competitivo, siempre que el atleta termine dentro del Top 40 del ISA 2027 o 2028.
Ejemplos prácticos: cómo se aplica en la realidad
Para visualizar el impacto del sistema, los escenarios son claros. Un surfista del CT que termine entre los cinco mejores del ranking asegurará su plaza si su país no ha alcanzado el límite permitido por esa vía. Un surfista sin presencia en el circuito profesional podrá clasificar si logra ubicarse entre los diez mejores del ISA World Surfing Games. Un campeón continental accederá directamente, aunque si luego clasifica por una vía superior conservará la plaza de mayor jerarquía y la otra se redistribuirá. Y si una potencia ya tiene tres plazas y obtiene otra, el sistema obliga a reasignarla.
La visión de la ISA
Desde la ISA remarcaron que el sistema fue ajustado incorporando aprendizajes de los dos ciclos olímpicos previos y feedback de múltiples actores, incluidos los propios atletas. Sally Fitzgibbons, vicepresidenta de la ISA, destacó que las actualizaciones representan un paso significativo para el deporte en el escenario olímpico y subrayó que la ampliación del rol de los eventos continentales fortalece la equidad y la representación global.
Justine Dupont, presidenta de la Comisión de Atletas, explicó que el nuevo modelo surge tras analizar a fondo los ciclos anteriores, explorar escenarios y escuchar a los surfistas, con el objetivo de encontrar el equilibrio adecuado entre excelencia competitiva y diversidad internacional.
Por su parte, el presidente de la ISA, Fernando Aguerre, definió este inicio como un momento especial para el surf olímpico: tras lo vivido en Tokio y la potencia simbólica de Teahupo’o, el camino a LA28 apunta a un punto máximo en Lower Trestles, con un sistema diseñado para que los mejores del mundo tengan una oportunidad clara de ganar su lugar.
Un surf olímpico con identidad propia
LA28 no elimina al CT del mapa olímpico, pero redefine su peso. El surf olímpico ya no es simplemente el ranking profesional trasladado a los Juegos: es un modelo más amplio, más estructurado y más global. Y ese equilibrio será el que determine quiénes estarán remando en Lower Trestles en julio de 2028.